Un ordenador nuevo con 460 válvulas de los años 50 y 60 que tarda 15 minutos en calentarse
Mike construyó The Tube Computer MK3 con 460 válvulas de los años 50‑60: una máquina de 8 bits que tarda 15 minutos en calentarse y funciona.

En una época en la que los procesadores caben en la palma de la mano, un aficionado ha vuelto a la era de los tubos de vacío para montar un ordenador funcional. Según Xataka, Mike, inspirado por una visita a Bletchley Park, diseñó The Tube Computer MK3 usando 460 válvulas 6N3P de los años 50 y 60.
De la curiosidad a la máquina de 8 bits
El proyecto surgió tras observar reconstrucciones de máquinas históricas y preguntarse qué ocurriría si se utilizara la tecnología original para crear algo nuevo. La respuesta fue un sistema de propósito general con arquitectura de 8 bits, construido con válvulas recicladas.
Tom's Hardware, que recoge los detalles que Mike publicó en Hackaday, precisa que las válvulas son de la era soviética y que las acompañan diodos de germanio de la misma época. Ese medio coincide con Xataka en que es el tercer ordenador de válvulas de Mike y añade que alguno de los anteriores tuvo un final explosivo.
Cómo funciona una computadora de tubos
Cada una de las 460 válvulas contiene dos triodos, lo que permite a Mike formar puertas NOR, el bloque básico de la lógica digital. Al combinar esas puertas obtuvo registros, contadores, un reloj, una pequeña RAM de válvulas y una unidad aritmético‑lógica (ALU) de 8 bits. El conjunto de componentes está distribuido en 46 módulos de diez unidades, interconectados mediante cinco backplanes y montados sobre un panel de 190 × 130 cm que pesa alrededor de 20 kg.
El procesador ejecuta solo 16 instrucciones, cada una completada en seis fases de búsqueda antes de pasar a la fase de ejecución. A pesar de su simplicidad, la máquina permite operaciones de acarreo que extienden cálculos a 16, 32, 64 y hasta 128 bits mediante la instrucción ADDC.
El ritual del encendido
El arranque de The Tube Computer MK3 no es instantáneo. Según Xataka, su creador calcula que el sistema tarda unos 15 minutos en estabilizarse térmicamente, y después aún necesita unos últimos ajustes. Tom's Hardware habla de una espera de entre 10 y 15 minutos tras el encendido, seguida de un reinicio obligatorio para que todas las válvulas queden en un mismo estado de funcionamiento. Las válvulas 6N3P fueron clasificadas para entre 500 y 5 000 horas de vida útil; sin embargo, Mike utiliza unidades usadas y almacenadas durante décadas, lo que implica un mantenimiento constante.
Según Tom's Hardware, esas unidades de segunda mano rondan las 500 horas de vida, así que Mike necesita repuestos a mano y una escalera para alcanzar toda la matriz, porque cualquiera puede fallar en cualquier momento. Las válvulas se calientan tanto que la habitación está siempre caldeada; siempre hay un extintor a mano y el cuarto huele a polvo quemado.
Qué puede hacer y qué no
Más allá de encenderse, la máquina ya ejecuta programas matemáticos de 32 bits, aunque con tanta calma que, según bromea el propio creador, uno de ellos da tiempo a prepararse una taza de té. Mike sigue trabajando, además, en incorporarle un simulador del dirigible británico R80, con el que quiere enseñar de manera palpable de qué es capaz el ordenador.
En ese punto las dos fuentes no coinciden. Tom's Hardware, que publicó su nota una semana antes que Xataka, describe el simulador como ya en marcha: permite pilotar el R80 en un trayecto de Brighton a París con botones de membrana colocados sobre una imagen del puente de mando, que envían 5 voltios directamente a la placa de entrada. Con ellos se controlan el lastre, la liberación de gas, la potencia de los motores, los timones y el mecanismo de amarre de proa.
Desde la perspectiva de 2026, el ordenador resulta poco práctico: ocupa una pared, necesita calentarse y su vida útil depende del estado de las válvulas. Sin embargo, su valor radica en la claridad con la que expone procesos internos que en los chips modernos están ocultos bajo capas de metal y silicio.
Lecciones de una máquina de la prehistoria informática
Mike no busca competir con la informática contemporánea. Al montar puertas lógicas y registros de forma visible, permite observar directamente cómo se forman los bits, cómo se sincroniza el reloj y cómo se procesa una instrucción paso a paso.
Fuentes
Cómo se elaboró esta nota: se redactó con asistencia de inteligencia artificial a partir de las fuentes periodísticas citadas y se verificó contra ellas antes de publicarse. Así trabajamos.
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